26 vidas se apagaron el año anterior en un femicidio

Datos del Observatorio de la Violencia del Poder Judicial

  • Mayoría de casos se registraron en el mes de febrero y en la provincia de Guanacaste
  • Al 28 de julio del 2017 ya se registraban 16 casos


En el 2016 un total de 26 vidas de mujeres se apagaron en manos de sus esposos, parejas o exparejas. Esas muertes dejaron a 29 personas huérfanas y 21 de ellas eran menores de edad. Hasta el 28 de julio de este 2017, las autoridades reportaban 16 mujeres fallecidas en condiciones similares.

Ana Hidalgo, coordinadora del Área de Género del Instituto Nacional de las Mujeres (Inamu), explicó que en el conjunto de los homicidios dolosos de las mujeres -muertes violentas intencionales- hay dos situaciones: los femicidios y los que no son femicidios.

Los que sí son, responden a muertes violentas que son atribuibles a causas relacionadas con la condición de género de las mujeres; o sea, son muertes producto de la violencia contra ellas por parte del esposo, el exesposo, el novio o algún otro miembro masculino del entorno familiar. También, cuando hay homicidios en los que hay evidencia de violencia sexual, aunque no se tenga certeza del responsable.

Además de la violencia que atañe a un femicidio, hay otra causa de gran impacto social y son las personas que pierden a su madre, que fallece y a su padre, que es el responsable de los hechos.

“Estamos dejando a niños y niñas huérfanas, muchas veces en condiciones en las que las familias no las pueden asumir, en situaciones de pobreza. Por eso nosotros queremos hacer modificaciones en las políticas para poder garantizarle a las personas que quedan huérfanas víctimas de femicidio, el beneficio automático de la asistencia social, para garantizar que ese gran impacto que ya tuvo en su vida, no tenga más repercusiones”, dijo Hidalgo.

Los datos del Observatorio de la Violencia de Género del Poder Judicial, detallan que la mayoría de mujeres que falleció el año anterior, fue ultimada con arma blanca (9), seguido por asfixia (7) y arma fuego (6). Los miércoles fueron los días en que más episodios se registraron y de las 26 fallecidas, 15 eran madres.

 

¿Víctimas?

Para la vocera del Inamu es necesario reforzar las medidas de prevención, indistintamente de la ubicación geográfica y la clase social.  Aunque el año anterior la mayoría de casos se dio en Guanacaste, Hidalgo advirtió que “es un poco riesgoso hacer afirmaciones en relación con la ubicación geográfica porque la proporción va relacionada a dónde está concentrada la población”, comentó.

Y ante la realidad de que la violencia está en todas partes, cualquier mujer, solamente por el hecho de serlo, puede topar con un agresor.

Lo más importante es que se puedan identificar los indicadores tempranos de la violencia en una relación de pareja en cualquier nivel. Si hay conductas controladoras, posesivas, incluso aquellas que parezcan más inofensivas, como controlarle los amigos con los que sale. Muchas conductas que a veces en las relaciones de noviazgo se confunden con interés”, advirtió Hidalgo.

 

Nota tomada de: Ugarte, J (agosto, 2017). 26 vidas se apagaron el año anterior en un femicidio. CR Hoy. Recuperaod de: https://www.crhoy.com/nacionales/26-vidas-se-apagaron-el-ano-anterior-en-un-femicidio/

 

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